SIENDO NADIE. Poema, de Concha Lavella

 







Siendo Nadie

yendo a ninguna parte

amas.

A veces cuando caminas

deja un rastro de rosas

el color de tu vestido.

Es un color de ayer

Tu destino 

la extranjería

nacida aquí.

Las hojas del jardín

ya son mariposas.

La manzana dorada

a tus manos.

 La falda doblada 

Vuelves a tu roto

del libro de tela.

La patria es un toronjil.

Se puede ver la antigua lluvia

en el agujero del cántaro. 

Nómadas. 

Primavera en los radios del cuenco lunar

Las palmas suenan.

El fuego y los caballos inquietos

dejan subir los colores del taranto

Y Él

Hermoso gitano

¡ sangre!

En los naranjos, la cigüeña.

Se me abriga el alma al escucharte reír


¡Ayyy!

Los ciruelos 

Las cerezas en flor

Los Guijos de Guixol.

Y yo aquí sentadita en el huerto.

La montaña es un país de abejas y serrín

de acordeón y labios de Abuela.

Vente conmigo.

Griterío de los Blancos y los Saliva 

La tía Salomé

La Calle Grande

Cinema Sambar

El Blanquillo, su caballo.

Vente conmigo yeso mío

Y hazme de nuevo hija de los cilandros.


Comentarios

  1. Poesía que da que pensar, los que nos sentimos nadie, tenemos esperanzas de ser alguien algún día

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  2. Precioso, exquisitamente intimista

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  3. Precioso. Exquisitamente intimista.

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