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CRONOPIOS. Vivir en el mar. Una historia real, por Rafael Hortal

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En recuerdo de Antonio Lorente Rubio, “El Cabo La-Isla” Fue suficiente conocerlo durante una entrevista en el año 2007 para que su personalidad y sus vivencias nos quedaran grabadas para siempre. A la periodista María José Cárceles y a mí nos sorprendió cómo recordaba sus penurias de juventud con la naturalidad que da la distancia de su extensa vida y el alivio de su madurez. Nunca habíamos conocido a alguien así, alguien que no sale en los libros de navegantes famosos, pero su historia es digna de recordar como homenaje a todos los marinos que pasaron penurias al enfrentarse a la furia de Poseidón, y en muchas ocasiones con el estómago vacío. Antonio Lorente Rubio ha muerto a los 94 años; me ceñiré a contar su vida en el mar, hasta que lo destinaron en tierra, a la comandancia de San Pedro del Pinatar, donde se jubiló como Contramaestre, aunque siempre se le recordará como “El Cabo La-Isla” Antonio nació en Mazarrón, a los 9 años ya trabajaba en las minas, los dos primeros años en lo ...

EL VERDE GABÁN. Despedir a un barco, por Santiago Delgado

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De Trieste, partimos a fatigar el Adriático, sur adelante, hasta quebrar al Egeo y ganar el helénico piélago. Y allí, en el muelle triestino, frente al Gran Hotel Savoia Excelsior, a un paso de la Piazza de l’Unitá, una centena de nativos nos vino a despedir, al caer la tarde y perder su luz el día. Asistí, desde la acristalada popa del monstruoso paquebote al evento. Devolví el saludo con brazo alzado y la mano como vela de molino, agitada por el viento de cierto comedido, aunque sincero, entusiasmo. Es hermosa la despedida en barco. Más que la del tren. Por supuesto, dejo aparte los llantos causados por la partida de innumerables paquebotes que, desde Europa entera, izaban velas y quemaban carbón para hacer las Américas y prosperar, en el penúltimo cambio de siglo. Aquellas lágrimas son el lado oscuro de las sonrisas de hoy, que aquesta prosa quiere memorar. Unas sonrisas que, además de saber el periplo feliz que nos espera a los embarcados, conocen el rito festivo, y heredado, de de...