Si afinamos bien, la idea de la existencia de los sinónimos es pura idealidad o utopía. No hay dos sinónimos perfectamente equivalentes. En cualquier pareja que encontremos, uno de ellos será culto, y el otro no, cuando menos. Y esa diferencia marcará la expresión del hablante. Por no hablar de la recepción del mensaje, que ésa es otra. A veces, expresión y precepción coinciden; pero es muy raro. Con todo, la Lengua es ancha y varia, y algún ejemplo habrá por ahí que me desdiga. Laus Deo. Bueno, pues viene este exordio a cuento del par de vocablos (ve: vocablo, culto; palabra, común o vulgar) que aparece en el título. Hoy se muestran, en una medida más que razonable, como sinónimos; pero no lo son del todo. Presidio nos suena más duro y grave que cárcel. Ir a un presidio es acudir a un “irás y no volverás”, de la cárcel se sale con permisos de finde y esas cosas. Y es que, en un principio, presidio era un puesto militar, avanzado, para ver de ensanchar el limes de la potencia que...