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SUMARIO DEL 11 DE OCTUBRE DE 2026

  Massari, San Pablo quema los libros paganos de Éfeso Queridos amigos y amigas de Dulcinea: Aquí tenéis una entrega más de literatura confeccionada con todo el amor para vuestro disfrute, máxime cuando estamos en plena semana de la Feria del Libro. Que disfrutéis con la sabiduría de Santiago Delgado, el erotismo de Rafael Hortal, los viajes de Marcos Muelas, la narrativa de Pedro H. Martínez, las ganas de viajar por mundos  y letras de Marcos Muelas, la poesía de Concha Lavella y la vasta cultura y fina ironía musical de Gabriel Lauret. Disfrutad de la vida y de la literatura.

LOS SONIDOS Y EL TIEMPO, Fandango, por Gabriel Lauret

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LAS MEMORIAS DE DULCINEA SECCIÓN: LOS SONIDOS Y EL TIEMPO  GABRIEL LAURET FANDANGO Escuchar música era algo habitual en casa desde mi infancia. Ninguna música me gustaba extraordinariamente ni tampoco me disgustaba en exceso, menos una muy peculiar, diferente a las demás, que me producía un enorme desasosiego. El motivo de mi nerviosismo venía de una melodía enrevesada que, además, parecía no tener fin, porque volvía a comenzar una y otra vez. Esta pieza no creaba la misma sensación en el resto de los oyentes, ya que era, y sigue siendo, una de las composiciones de música clásica más interpretada. En 1927 Maurice Ravel contaba 52 años. Era el compositor francés más respetado y uno de los más importantes del mundo. Autor de una obra relativamente escasa en número, estaba más preocupado por la calidad, por la perfección, que por la cantidad. Genial orquestador, había demostrado su virtuosismo en gran número de transcripciones, de obras propias o ajenas, de las que la más célebre, s...

EL ARCO DE ODISEO, Otra vez Japón XX, por Marcos Muelas

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Si tuviera que recordar un momento triste de aquel viaje, me trasladaría hasta el último día en el que estuvimos allí. Al día siguiente, un avión despegaría para devolvernos a España, muy a pesar nuestro. Pero aún nos quedaba un día entero y no pensábamos desaprovecharlo. En aquella ocasión, como en las anteriores, terminaríamos la aventura en Tokio. Por aquellas alturas, y tras varios viajes, ya habíamos descubierto que nos gustaba mucho más Kioto, pero aun así, veíamos imperdonable no pasar unos días en el caótico Tokio. Y, para quién no lo sepa aún, tengo un cariño especial al distrito de Asakusa, un refugio de tradición dentro del bullicio de Tokio. A mí me gusta llamarlo "Mi Pequeña Kioto", por su paz y tradición, que tanto me recuerda a la original. No voy a venderle, amigo lector, que Asakusa sea un lugar tranquilo ni carente del turismo avinagrado que ya domina el país. Pero aun así, tiene todos los ingredientes para ser maravilloso.  Penélope y yo posando en la puert...

CUENTOS PARA LEER DOS VECES, ¡QUE BUENAS ESTÁN LAS LENTEJAS!, por Pedro H. Martínez

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  Me hubiera gustado no mentirle, decirle la verdad. Si, lo deseaba. Verle la cara desencajarse mientras le decía la evidencia, lo certero que desconocía, ver cómo su sonrisa burlona se desvanecería, sonrisa escondida tras el bigote negro, como una rata alargada posada sobre su cara, ver como se le caía, se le desplomaba mientras escuchaba la verdad del barquero, y hacerlo con sinceridad y exactitud inglesa, sin artificios ni ornamentos barrocos, a la cara. Quería verlo desencajarse, ver cómo se le abrían las carnes de rabia, la misma rabia que expresaba con indecentes palabras e insultantes hacia mi comida mientras engullía sin disfrutar, como un perro al que le pones de comer y come, solo come. No hay cosa que más coraje me dé que tras dos horas en la cocina ni te digan un “qué bueno”, un “gracias” o simplemente un “hum”… no hace falta que me haga la ola, ni se levante a aplaudirme, pero… Jamás hizo un gesto, al menos los perros mueven la cola de felicidad, él ni eso.  Las c...

Poemas de Concha Lavella Clemares

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  Maruja Mallo y su cuadro "La verbena" de 1927  con esa plaza del Sol de Madrid donde toda la gente junta   ocupa un lugar principal,  en ese color vivo en contraste con el fraile que se aleja.  Maruja Mallo, la Sinsombrero de la Puerta del Sol "Mitad, Ángel, Mitad Marisco" según Dalí  Los últimos días de acampada  al son de Mari Carmen y su casa. Un Madrid que respira vanguardia.  De la misma onda  hacia un buen devenir. Un Madrid de plaza apretada  con un mismo Sol inquieto por amanecer de otro modo que no sea la negritud de la renta que parece matar. La verbena de Maruja Mallo crítica social surrealista.  La Sinsombrero nos viene a cantar de nuevo  A vivir y devolver su color  a las gentes que gritan "Mari Carmen y no a los rentistas" oscuros de siempre  Sol  De otro modo

CRONOPIOS. Literatura y erotismo (2ª parte), por Rafael Hortal.

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Dicen los lectores de este blog que les siga hablando de literatura erótica. Entre los autores españoles citaré a los más representativos de las últimas décadas:  En los años setenta, la editorial Tusquets comenzó a publicar las mejores novelas eróticas, fueron 146 hasta que finalizó la colección dirigida por el cineasta Luis García Berlanga. Entre los autores citaré a los españoles más representativos: Camilo José Cela, “La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona”. Francisco Umbral, “Bestia Rosa”. Mario Vargas Llosa, “Elogio de la madrastra”. Almudena Grandes, “Las edades de Lulú”. Juan Manuel de Prada, “Coños”. Luis Antonio de Villena, “El mal mundo”, también los cartageneros Ramón Burcet, autor de “El regalo de Luzbel”, y José María Álvarez, autor de “La caza del zorro” y “La esclava instruida”.  En el grupo de cartageneros tengo que incluir a Ángeles Vicente, como destaca la revista Náyades nº 9, dedicada a la Literatura Erótica en la Región de Murcia. Ángeles d...

La feminidad del silencio: Rosario de Velasco, por Santiago Delgado

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  Ver, mirar, admirar y degustar los bellos cuadros de Rosario de Velasco es un sentir a nuestra mirada refrescarse con la contemplación de su pintura. Una pintura que –más allá de lo naif y su encanto discreto de la pintura–, con su silencio sentimental, nos lleva a un mundo ideal, pero fuertemente anclado a lo real cotidiano. Y por eso es una pintura platónica, idealizada, sí; pero a la misma vez, aristotélica, porque parte de la realidad. Es como si algunos de aquellos humanos de la caverna del primero de los mentados, gustara volver de vez en cuando a la vieja gruta, a gustar de aquellas sombras, que, por lo menos, un valor estético, tenían.  Lo que, en nuestra opinión, engloba la pintura de RdeV, es la radical feminidad, en fondo y en forma, de sus personajes, de todos sus personajes, aun de los masculinos. Lo femenino es silencio de encanto, es silencio de discreción, es silencio de plenitud de las cosas pequeñas, cotidianas. Unas cosas, objetos, actitudes, que conforma...

SUMARIO PARA EL DÍA 26 DE SEPTIEMBRE DE 2026

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  Sebastian Vrancx: Alegoría del otoño Saludos a todos los amigos de Dulcinea y de la República de las Letras. El otoño intenta abrirse paso. Vamos a prestarle un poco de ayuda con la lírica paisajística de Santiago Delgado, el erotismo sutil de Rafael Hortal, la poesía de Concha Lavella y la narrativa de Pedro H. Martínez. Tenemos hoy doble motivo de alegría. Recibimos a un nuevo miembro del club dulcineo. Bienvenido Carlos Gandía, esperamos leerte con regularidad. Y saludamos además un nuevo libro de nuestros queridos Marcos Muelas y Mireia Ruiz.  Disfruad de la vida y la literatura. 

CRONOPIOS. Literatura y erotismo, por Rafael Hortal.

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  Blog literario Las Memorias de Dulcinea. 26 septiembre de 2026 En la mesa redonda sobre literatura erótica, dos horas se quedaron cortas para dialogar con un público muy participativo. En este encuentro, dentro de la programación de EXLIBRIS 2026, compartimos mesa José Antonio Molina, Susi Rosa y yo, Rafael Hortal. Hicimos un recorrido que comenzó en la literatura erótica más antigua, como la que refleja El cantar de los cantares (siglos X-V a.C.), continuó por el erotismo y el misticismo de Ibn Arabí en El libro de la escalera (siglo XII); y desembocamos finalmente en la literatura contemporánea, que sigue explorando el deseo con nuevas formas, nuevas voces y nuevas libertades (sin permitir que la IA nos fiscalice el placer de pensar).  La frontera entre el erotismo y la pornografía es una línea movediza, una brasa que cambia de intensidad según el lenguaje que la avive: puede arder con la luz simbólica y metafórica que envuelve las escenas explícitas, o incendiarse con la ...