EL HOMBRE SIN IDENTIDAD, por Isabel María Abellán
En el neblinoso firmamento de una pequeña localidad del sudeste de Inglaterra, en Sheerness, situada en la isla de Sheppey, muy cerca del estuario del Támesis, se vio una mañana del 7 de abril de 2005, a un hombre de unos veinte años, de pelo casi blanco, vagando sin rumbo junto al mar. Iba vestido como si fuera a dar un concierto de un momento a otro: traje de chaqueta negro, camisa blanca y corbata negra. Pero había un detalle, uno no, varios. Estaba totalmente empapado de agua y de su ropa habían desaparecido todas las etiquetas que pudieran identificar su procedencia. No llevaba documentación y no hablaba. Su mirada aterrada ante la gente que lo rodeaba despertó el instinto de protección más profundo entre los habitantes de Sheerness y rápidamente lo condujeron a un hospital donde fue objeto de todos los cuidados. Después lo trasladaron a un centro de salud mental del que escapó. Lo llevaron de nuevo al hospital y lo volvieron a examinar varios facultativos. Su comportamiento era i...