CRONOPIOS. Literatura y erotismo (2ª parte), por Rafael Hortal.
Dicen los lectores de este blog que les siga hablando de literatura erótica. Entre los autores españoles citaré a los más representativos de las últimas décadas:
En los años setenta, la editorial Tusquets comenzó a publicar las mejores novelas eróticas, fueron 146 hasta que finalizó la colección dirigida por el cineasta Luis García Berlanga. Entre los autores citaré a los españoles más representativos: Camilo José Cela, “La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona”. Francisco Umbral, “Bestia Rosa”. Mario Vargas Llosa, “Elogio de la madrastra”. Almudena Grandes, “Las edades de Lulú”. Juan Manuel de Prada, “Coños”. Luis Antonio de Villena, “El mal mundo”, también los cartageneros Ramón Burcet, autor de “El regalo de Luzbel”, y José María Álvarez, autor de “La caza del zorro” y “La esclava instruida”.
En el grupo de cartageneros tengo que incluir a Ángeles Vicente, como destaca la revista Náyades nº 9, dedicada a la Literatura Erótica en la Región de Murcia. Ángeles describe una escena lésbica en su novela “Zezé” (1909):
“El vestido de Leonor cayó a sus pies y quedó envuelta en una onda de perfume, rígida, como una estatua sobre un pedestal de granito. Yo hice lo mismo, y una gran excitación se apoderó de nosotras. Nos abrazamos como dos luchadores del tiempo griego en la palestra, rodamos por el suelo como fieras heridas, revolcándonos felinamente sobre la alfombra de Esmirna y haciendo caer un vaso con flores que se esparcieron por el suelo y, temblando de risa, nos tirábamos los pétalos. Después de un momento de tregua, vimos nuestros cuerpos reflejados en los espejos, y con mayor furia nos precipitamos la una en brazos de la otra. Los ojos nos relampagueaban. Los cabellos sueltos en la lucha lujuriosa nos envolvían; los senos erectos daban esa sensación de saciedad, como si quisieran derramar el néctar que no poseían, y, en la frenética convulsión, las bocas buscaron ávidamente el fruto del placer”.
La periodista e investigadora María José Cárceles, visibiliza a todas las mujeres escritoras olvidadas de la historia de Murcia, desde la asceta Santa Florentina de época visigoda (Siglo VI), la cronista andalusí Funun (Siglo XI), pasando por la citada Ángeles Vicente (Siglo XIX), hasta la actualidad.
El escritor y poeta Soren Peñalver recita sus sutiles poesías eróticas inspiradas en momentos de sus vivencias en Turquía y Grecia, como por ejemplo en: Tardías y tempranos amoríos:
“Voy ahogando mi dolor por la desierta playa
y como milagro de la estación que da a su fin,
en la húmeda arena, frente al mar gris, brota
una capa de flores blancas, olorosas azucenas
marítimas que los botánicos llaman pancracios
y amormíos la solitaria mujer que habitaba
en las dunas, con la que nuestro amor compartimos.
Jeroen, sigo todavía preguntándome qué fue
de la bella enigmática entremetida en nuestras
vidas.
Sabiendo que te has ido, la noche trae
el eco de voces en la marejada, que me llaman”.
De Jeroen & Alisios
En la revista Náyades, el cronista Ricardo Montes nos habla de Andrés Caravaca y de la obra “El pajar y los cuatro polvos más difíciles. El Decamerón huertano”, que tuvo la orden judicial de secuestro en el año 1976. También menciona a la premiada Lola López Mondéjar y su novela “Lenguas vivas”. El arqueólogo Joaquín Salmerón escribe sobre las obras de Antonio Soto Alcón, como “Pubis Púber”. También escribe sobre mis novelas eróticas, circunstancia que le agradezco. Todos los números de las revistas Náyades pueden leerse en www.regmurcia.com
Para finalizar esta crónica, debo citar a mis dos compañeros de la mesa redonda sobre literatura erótica. El primero es José Antonio Molina, profesor de Historia Antigua de la UMU, que acaba de publicar “La sangre y el tintero”. En uno de sus textos, “El reflejo y lo reflejado” cuenta una historia con desenlace asombroso”
“Plinio cuenta que Marco Antonio adquirió dos siervos para su placer personal. Él pensaba que eran gemelos, una pareja de muchachos con una excepcional belleza” […] “Los compró de inmediato por una cifra astronómica, deseando incorporarlos a su servicio para ver todas las mañanas, desde su lecho, cómo dos soles daban la bienvenida al amanecer”.
La segunda es Susi Rosa Egea, finalista del Premio Planeta 2024. Representa una corriente de escritoras que han renovado la narrativa erótica y sentimental desde una perspectiva contemporánea, honesta y libre de tabúes. Los personajes de su novela “Eso que tú me das” aman, andan y navegan por nuestra región de Murcia. La protagonista describe su masturbación mientras ve una película:
“Hace un rato que he metido la mano en mis braguitas. Inconscientes mis dedos estaban acariciando mi vello púbico y los labios de mi vulva se han abultado. Que Jon me perdone, porque ahora mismo estoy sola en el sofá de casa y el corazón me late en la entrepierna.” […] “Toco mi clítoris y siento que está vivo. Me excita el amor imposible”. […] “Mi clítoris se ha hinchado. Lo acaricio con mi dedo índice haciendo circulitos a su alrededor…”
En su premiada novela “La vida secreta de Junio Sanz” explora la transformación de una mujer hacia el empoderamiento femenino. Para ello utiliza el morbo fetichista que ofrecen las redes sociales bajo el seudónimo de Junio:
“—Fóllame, Marc. Lo necesito.
—¡Cariño! —suspiró mi marido, excitado.
La penetración fue certera. El miembro de Marc me invadió. Me incorporé para conseguir que él también quedase erguido, de rodillas —ante el altar de su diosa Junio—. Yo volví a bajar a cuatro patas. Con sus manos sujetándome las caderas, empecé a balancearme adelante y atrás, haciéndolo entrar y salir de mí”.
Susi Rosa publicará la próxima Navidad su tercera novela erótica titulada “No puede evitarlo”. Es Adriana, la protagonista, la que, sin perder su conciencia femenina, cambia el rol de género frente a su enamorado Sergio, aflorando sus instintos animales más primitivos.
Todos los escritores murcianos os esperamos en la Feria del Libro de Murcia (del 9 al 18 de octubre) y en la Feria del Libro de Cartagena (del 14 al 18 de octubre), porque tenemos el poder de la bilocación.
José Antonio Molina. Susi Rosa y Rafael Horta
l en la Mesa Redonda sobre Literatura y Erotismo


Enhorabuena por esta crónica, Rafael. Analizar la evolución de este género invita a una reflexión psicológica muy necesaria. Lo que históricamente fue censurado, se revela hoy como un espejo de nuestra propia liberación interior. Es muy revelador ver cómo autoras como Susi Rosa utilizan esta narrativa como una auténtica herramienta de empoderamiento, donde cuerpo, mente y libertad se integran sin culpas. Una demostración brillante de que el deseo, lejos de matemáticas o normas rígidas, es pura energía vital.
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