CRONOPIOS. La foto: Robots, por Rafael Hortal




  

Ha llovido mucho desde que Homero de Grecia, Herón de Alejandría o Al Jazarí de Mesopotamia escribieran sobre autómatas, ahora estamos rodeados por robots humanoides con Inteligencia Artificial, pero repasaré la historia de los robots que han hecho felices sexualmente a la humanidad, unos de ficción y otros tan reales como los orgasmos.

Hay cuatro tipos de robots: los que fabrica el ser humano, los humanos que se transforman en robots, los robots que quieren ser humanos y los robots que fabrican humanos.


En los cuatro casos, unos y otros mantienen relaciones sexuales, unas veces eróticas y otras monstruosas como en el caso de la película japonesa “Tetsuo: The Iron Man” (1989), afortunadamente en blanco y negro, porque el gore llega a extremos repugnantes cuando a una persona le brotan objetos metálicos por el cuerpo y penetra a su novia con su gran pene-taladro. Esto me recuerda a “Crímenes del futuro”, de Cronenberg (2022); en este caso, el protagonista, interpretado por Viggo Mortensen, desarrolla objetos en su cuerpo, y también podemos fijarnos en otra película de Cronenberg: “Crash”, basada en la novela de James Graham Ballard (1973), donde los personajes desarrollan su máximo deseo sexual cuando los cuerpos tienen prótesis metálicas. No puedo olvidarme del artista H. R. Giger, con sus diseños de máquinas metálicas y tubos insertados por todas partes en los cuerpos femeninos. 


En la foto extraída de mi memoria (disco de estado sólido) vemos a la artista Marcinha Samba con sus robots en el Salón Erótico Futursex, organizado por Conrad Son. Marcinha nació en Brasil, añora el Sambódromo pero hace años que no para de mover su cuerpo por Murcia con su empresa de organización de eventos. Gracias por promocionar mis novelas.


                                                           

La artista Marcinha Samba con robots
   


En los cómics encontramos robots sexuales como personajes secundarios que hacen las delicias de personajes protagonistas: “Lorna y su robot lascivo” (1979) es un cómic erótico de Alfonso Azpiri. La voluptuosa Lorna, con su melena de fuego, construyó su robot provisto de un eficaz vibrador con el que viaja por galaxias remotas emulando a Barbarella (1962). En el año 2014 Lorna cobró movimiento en un cortometraje y dijo:  

                  “No importa las diferentes formas de vida que sigamos encontrando por el maldito

                   universo. Solo hay dos formas de vida posible: las que intentan llevarte a la tumba y

                   los que intentan llevarte a la cama, por eso me gusta ir siempre preparada para ambas

                   cosas”


Si queremos analizar otros cómics de ciencia ficción que incendian la línea roja del erotismo buscaremos a Druuna (1985), creada por Paolo Eleuteri. Como es una mujer de trazos realistas, exuberante, de rasgos mediterráneos, dibujada con penetraciones y felaciones explícitas, sufrió la censura en algunas viñetas. Druuna se enfrenta a los robots llamados androides en un futuro apocalíptico, para eso no necesita armadura, siempre va ligera de ropa o desnuda.

Otro personaje de cómic que va siempre desnudo luciendo su poderío es Den, creado por Richard Corben en 1968. Estas historias de fantasía heroica tienen como protagonista a un musculoso sin un pelo ni un trapo que ponerse, en un mundo distópico repleto de monstruos, brujos y mujeres con grandes pechos. Den dice en unas viñetas:

                  “Soy el primero que va a reemplazar al hombre en el mundo animal. Los robots me

                   han creado, no de metal como ellos, sino de plástico orgánico, muy superior mental

                   y físicamente al hombre. Jeela, los robots quieren saber si mis atributos sexuales son

                   compatibles con el sistema humano”. 

Por las caras de satisfacción de Jeela en las siguientes viñetas, se demuestra que es muy compatible.


Los dibujantes murcianos Juan Álvarez y Jorge Juan Gómez nos deleitarán en marzo con su publicación “Las manos de Cupido”, una recopilación de las páginas que publicaron en la revista Playboy en USA. El humor sensual y erótico está servido con los maestros del humor gráfico, donde no podía faltar un robot sexual altamente capacitado para dar placer a la esposa insatisfecha:

                  “¡Hola cariño! ¿Qué piensas de mi nuevo robot Penetrator XXL con pene de 30

                  centímetros de dos cabezas y empuje de acción megadrive?



                                 

             Historieta de los murcianos Juan Álvarez y Jorge Juan Gómez


 


En la película “Ex Machina”, AVA es un robot ginoide inteligente que desarrolla sentimientos humanoides y conciencia artificial. Piensa que las relaciones sexuales con un humano son necesarias para la relación interpersonal. 


María es la robot de la película muda “Metrópolis” (1927), María es transformada en robot mediante un escaneo en 3D innovador para la época, después vuelve ser humana y protagoniza un baile erótico que escandaliza a los mandamases de la ciudad.


Termino con la recomendación de una película que nunca ganará un Oscar, pero está en los anales del cine porque el robot Thinko, tipo armario metálico de 2 metros, basado en Elektro, que fue la atracción en la Feria Mundial de Nueva York en 1939, participó en la película “Sex Kittens Go to College” (1960). El pobre robot se desvaneció hasta que una ardiente enfermera le dio un masaje y lo reactivó sexualmente después de que cuatro mujeres danzaran eróticamente para él con striptease casi integral que dura en la película 20 minutos. ¿Quién se excitó más, el robot o el director?




Comentarios

  1. Por Dios!, no quiero imaginarme un"monstruo" de dos cabezas con cilindro descomunal persiguiéndome por toda la casa, jejeje.

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