LOS SONIDOS Y EL TIEMPO. (Muy) despacito, por Gabriel Lauret






Creo que todos ustedes conocen la expresión “ser más papista que el papa”. La usamos para referirnos a alguien que es todavía más dogmático que quien crea una norma. Esto es lo que ocurrió en la historia que hoy les voy a contar. Un grupo de acólitos llevó hasta sus últimas consecuencias una idea, que no era de un papa sino de un compositor considerado por muchos como un gurú de la música  contemporánea. Saben que intento, con escaso éxito, dar un tono divertido a mis escritos, pero también deben saber que este proyecto tiene un trasfondo filosófico muy sólidamente argumentado y que se realiza con una seriedad absoluta por parte de la fundación que lo sostiene y por personas de todo el mundo que la apoyan.


John Cage recibió el encargo de escribir una obra para un concurso de piano contemporáneo, nada que ver con Chopin o Rachmaninoff, en Maryland, en su país natal, Estados Unidos, en 1956. Fiel a sus ideas estéticas y filosóficas, Cage quiso asegurar que no hubiera dos interpretaciones iguales para facilitar al jurado la diferenciación de las versiones de los candidatos. La obra la tituló ASLSP, acrónimo de As SLow aS Possible, tan lento como sea posible, que es la indicación de tempo, velocidad, para su interpretación. Sobre el papel es una obra corta, de sólo ocho páginas, dividida también en ocho partes. El compositor dio instrucciones para que sólo se tocaran siete de las ocho secciones, y una de ellas, elegida al azar, se repitiera. Por mucha libertad que ofreciera el compositor para establecer el tempo, lo cierto es que la duración de las notas en el piano está condicionada por la resonancia de las cuerdas. Por ello, las interpretaciones de esta obra suelen oscilar entre 20 y 70 minutos.









Cage sentado en la cámara anecoica de la Universidad de Harvard en 1951.

Autor desconocido.




ASLSP interesó al organista alemán Gerd Zacher, una autoridad del instrumento, especialista en “clásicos” como Bach o Frescobaldi, pero intérprete habitual de Casella, Messiaen o Ligeti. A diferencia del piano, un órgano puede sostener las notas indefinidamente, creando infinitas posibilidades de velocidad y de duración, tanto de sonidos como de silencios. Cage transformó ASLSP en Organ²/ASLSP, cuya primera interpretación, en 1987, con Zacher al teclado, duró poco más de 29 minutos. Hasta el momento, la interpretación más larga de una única persona fue realizada en 2009 por Diane Luchese durante casi 15 horas. Estoy dando referencias de tiempo, pero hay que entender que ninguna versión es correcta o errónea por su duración.



John Cage fue una figura inclasificable del siglo XX. Nacido en Los Ángeles en 1912, fue alumno de Arnold Schoenberg, el padre de la música dodecafónica, quien le avisó de que no valía para la música tradicional. Fue compositor, escritor, artista plástico, director de cine y filósofo. Después de una fase en la que su música procedía de fórmulas matemáticas, Cage rompió con este planteamiento, haciendo que fuera el azar quien determinara los sonidos, influenciado por ideas que venían del Extremo Oriente y que cambiaron la concepción del discurso musical. Un punto de inflexión en su carrera fue 4´33´´, obra de referencia absoluta, cuyo título hace alusión a su duración en minutos y segundos. Se puede interpretar con cualquier instrumento o agrupación instrumental o vocal, ya que se caracteriza por el silencio, por la ausencia de sonido. La intención de Cage era que el público percibiera el entorno, por lo que el lugar preferible no era una sala de concierto, donde sólo se escuchan las toses del público y el sonido del celofán de los caramelos, sino un lugar donde el oyente pudiera apreciar el ruido del tráfico, los chillidos de los niños o el canto de los pájaros. Cage falleció en 1992 y Organ²/ASLSP, poco después, pareció cobrar vida propia.







Interpretación de Organ²/ASLSPCambio de nota del 5 de septiembre de 2020. 

Foto Matthias Bein/picture alliance/dpa/Getty Images.



En Trossingen, una pequeña ciudad alemana, tuvo lugar en 1997 un congreso sobre el órgano, en el que  músicos, filósofos y constructores discutieron sobre el significado de “tan lento como sea posible”. La realización de aquel debate se puso en práctica en Halberstadt, otra pequeña ciudad alemana. Allí, en su catedral, se había construido el primer órgano moderno, con la octava dividida en doce sonidos, hacia el año 1361. El cónclave decidió que la diferencia entre esa fecha y el comienzo del nuevo milenio, cuando se pretendía iniciar la interpretación, fuera la duración de la obra, es decir, 639 años. 


Para albergar el proyecto se restauró una iglesia del siglo XI, San Burcardo, que había servido como granero, cobertizo y criadero de cerdos. En su interior se construyó la estructura de un órgano diseñado para la ejecución de la obra. Un sistema de fuelles, accionado eléctricamente, permite sostener las notas indefinidamente, que se activan con pedales accionados con sacos de arena. Hubo que esperar un año, por falta de fondos, hasta que comenzó  la ejecución de Organ²/ASLSP. Comenzó el 5 de septiembre de 2001, aniversario del nacimiento de Cage, con una pausa inicial de 17 meses, equivalente a la distancia en la partitura desde la línea inicial del pentagrama hasta la primera nota, en relación a la duración de 639 años. Espero que nadie se haya perdido con la explicación.


Como pueden suponer, pasan años antes de cada cambio de acorde. El último  ocurrió el 5 de febrero de 2024 y el próximo, el decimoséptimo, llegará el 5 de agosto de 2026. La obra comenzó con el órgano sin terminar, por lo que, con cada cambio, se añaden uno a más tubos al instrumento, los necesarios para los nuevos sonidos. Estas fechas son un acontecimiento que reúne a entusiastas de Cage llegados desde todos los rincones del planeta. La venta de entradas da continuidad al proyecto,  así como los mil euros que aportaron 639 patrocinadores a cambio de aparecer en placas conmemorativas que se encuentran en el interior de la iglesia.


Por si el 5 de agosto tienen ya un viaje veraniego y no coincidimos en Halberstadt, quedamos directamente el 4 de septiembre de 2640, que además cae en sábado, para presenciar el final de la obra. Las entradas ya están a la venta, y se pueden ceder a sus nietos o revenderlas, si cambian de planes para ese día. Yo no me lo pienso perder. Además, así escuchamos también los bises y, si aplaudimos mucho, a lo mejor hasta repiten la obra completa.






Ilustraciones musicales:


John Cage. ASLSP. 

John Cage. Organ²/ASLSP. Decimosexto cambio de acorde. 5 de febrero de 2024.


John Cage. 4´33´´. Orquesta Filarmónica de Berlín. Kirill Petrenko, director






Comentarios

  1. Muy interesante. Todo un descubrimiento para mi.
    Incluiré en el testamento esa cita para nuestros herederos dentro de unos siglos ...

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  2. Por cierto, soy César. Había olvidado firmar.

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