Música de Otros, por Concha Lavella

 






MÚSICA DE OTROS


Yo también era parte de esa noche

No sabía amanecerme

Miro tus manos abiertas

El árbol sonríe por dentro.

Es otoño.

Se escucha en su tronco 

el cantar

Soy la estampa de las hojas nacidas

el recuerdo vivido de la muerte

En la trampa celeste vuelo.

Caigo derretida

en anciana semilla 

que vuelve

en realidad de sueño.

Nunca muere. 

Leí en un libro antiguo 

los números mágicos 

para escuchar el cielo. 

Pitágoras me prestó 

su cuerda fraccionada

En armonía siempre. 

En armonía.


"La musique souvent me prend comme une mer!"

Vers ma pâle etoile,

Sous un pafondde brume ou dans un vaste éther,

Je mets à la voile..." (1)

"¡La música me coge a veces como la mar!

A mi pálida estrella, 

bajo un techo de bruma o en una vasta atmósfera,

yo me hago a la vela."


"A la orilla del río vi la barca de Kim Seong-gi, el anciano músico. (…). 

 La música me ha bendecido -contestó al malvado-, mis canciones las cantan las doncellas junto al pozo, los campesinos del arrozal, los pescadores cuando cae la noche, los músicos en las bodas y aquellos que celebran victorias o conmemoran a sus muertos. Los acordes de mi cítara han llegado a los monasterios de montaña más alejados. Mi canto inunda la tierra, mi flauta suena en todas partes, ayer, hoy y mañana. Mía es la eternidad. Sobornos no necesito. Y matarme, ya ves que no puedes." (2)


A pesar de lo que escuchó Pitágoras 

en los martillos,

en la armonía de su sonido

aún se siente el peso

en las capitales del mundo. 

En las bombas y la metralla.

El hambre.

Los refugiados.

La banca y su moneda.

y a gran escala 

una sinfonía mundial 

que no sube al cielo, 

no armoniza con el alma. 

No da acordes 

para abrazar la naturaleza 

ni tampoco Paz.

Da espanto entre luces infernales

donde se impide la vida.

Niños y niñas 

no existen en sus cuentas.

Por eso ya no suenan 

las músicas de OTROS.


"Give me your tired, your poor,

Your huddled masses yearning to breathe free,

The wretched refuse of yourteeming shore.

Send these, the homeless, tempest-tossed to me:

I lift my lamp beside the golden door!" (3)

"Dame tus abatidas, tus pobres, tus amontonadas 

muchedumbres que ansían respirar libremente;

el desperdicio infeliz de tu rebosante playa;

mándame los desamparados, los batidos por la tempestad:

Yo tengo mi lámpara en alto junto a la puerta dorada"



Intertextualización:

(1) "La Musique" de Charles Baudelaire

(2) De "La puerta de las maravillas" de José Antonio Molina

(3) De "The New Colossus" (Incripción en la Estatua de la Libertad del Puerto de New York) de Emma Lazarus.

(1) y (3) traducidos por Juan Ramón Jiménez para su libro "Música de otros. Traducciones y paráfrasis" (Edición bilingüe de Soledad González Ródenas, Galaxia Gutemberg)


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